domingo, 18 de septiembre de 2011
A tú colección
pero, ¡es el mejor que tengo!
¿no tendrás un lugar especial donde ponerlo?
-no, los lugares especiales están todos ocupados.
y pude ver tu colección.
mi ofrenda no significaba nada
pensé, casi todos los
lugares estaban ocupados
un poco de vanidad se apodero de mi,
el mio es mejor que muchos de estos
por que no le haces un lugar
un lugar lejos de todos los demás
-no, todos los mejores lugares están ocupados.
nuevamente reclamaste,
y de nuevo aproveche la oportunidad
para ver tu colección, el mio es mejor.
vi unos cuantos maltratados
unos ni siquiera se tomaron la molestia
de seleccionarlo
¡vaya colección! Pensé
algunos fríos como hielo
otros amargos como hiel
vi uno que aun tenia espinas
¡te lo regalaron con espinas!
y yo pobre soñador
generoso por necesidad,
quise pertenecer a tu colección,
y no encuentro ni un espacio, ni en el fondo
martes, 6 de septiembre de 2011
Vórtice
Vórtice, caída en espiral, sin escape de la realidad, estiro la mano sin poder aferrarme a nada, pienso en caer, más no en levantarme, veo figuras a mi alrededor consumidas por el mismo, abismo sin fin que nunca inició, contemplo el camino recorrido pretendiendo conocer las respuestas, ciclos intermitentes de días y noches que nunca terminan y nunca iniciaron, sin sueño y sin hambre, espero el fin, el fin de este vórtice, trivial, suave e inevitable.
miércoles, 31 de agosto de 2011
Contra la ley
Quererte es contra la ley
la ley de muchos
que esta contra la ley de pocos
pocos como yo que te quiero
contra la ley de mi pueblo
la ley de mi Dios.
¿Cómo querer puede ser malo?
la interrogante me acecha
maldad en el robo o la traición
el que finge o engaña
yo solo he querido
y me han juzgado
pobre de mí y de mi soledad
si tan solo comprendiera
que contra los idiotas te quiero
que de placer muero cuando te veo
porque te quiero así,
por completo,
maldigo a mi pueblo
y a su descendencia
por condenar al cariño
y perdonar la indiferencia
de un pueblo que llora
por falta de afecto
pero si de amor me condenan
que dicha más grande
que mi pueblo lo sepa
que he decidido amarte
y ahora me pregunto
¿Tú me quieres?
viernes, 19 de agosto de 2011
Carta a mi hijo (título probable)
"No tengo oro ni plata mas lo que tengo te doy.
Querido hijo... lentamente se aproxima el tiempo en que debo emprender el camino que no tiene regreso. No puedo llevarte conmigo y te dejo en un mundo en el que los buenos consejos no salen sobrando. Nadie es sabio de nacimiento. Aquí el tiempo y la experiencia enseñan y limpian la conciencia; yo he observado el mundo más tiempo que tú.
Querido hijo, no todo lo que brilla es oro. He visto caer algunas estrellas del cielo y quebrarse muchos bastones en los cuales uno confiaba para poderse sostener, por eso, quiero darte algunos consejos y decirte lo que yo encontré y lo que el tiempo me ha enseñado. Nada es grande si no es bueno y nada es verídico si no perdura.
No te dejes engañar por la idea de que puedes aconsejarte solo y que conoces el camino por ti mismo. Este mundo material es para el hombre demasiado poco y el mundo invisible no lo percibe, no lo conoce, ahórrate pues, esfuerzos vanos, no te aflijas y ten conciencia de ti mismo.
Considérate demasiado bueno para obrar mal. No entregues tu corazón a cosas perecederas. La verdad querido hijo no es gobernada por nosotros sino que nosotros debemos ajustarnos a ella.
Ve lo que puedas ver y para ello usa tus propios ojos y con respecto a lo invisible y eterno atente a la palabra de Dios. Mantente fiel a la religión de tus padres.
No desconfíes de nadie tanto como de ti mismo; dentro de nosotros vive el juez que nos enseña y cuya voz es más importante para nosotros que el aplauso de todo el mundo y la sabiduría de los griegos y egipcios; hazte el propósito, hijo, de no actuar contra su voz y si algo piensas o intentas hacer póntelo primero en la mente y pídele concejo a tu juez interno; al principio, él hablará únicamente en forma muy suave balbuceando como una criatura inocente, sin embargo, si honras su inocencia soltará su lengua y te hablará en forma más perceptible.
Aprende con gusto de los demás y escucha con atención donde se hable de sabiduría, dicha humana, luz, libertad, virtud, pero no confíes inmediatamente en todo porque no todas las nubes llevan agua y existen diversos caminos para seguir. Hay quienes creen que dominan una materia porque hablan de ella; pero no es así hijo mío, no se tienen las cosas por poder hablar de ellas, palabras sólo son palabras y ten cuidado si fluyen en forma demasiado hábil y ligera, pues los caballos cuyos carros están cargados de mercaderías avanzan con pasos más lentos.
Nada esperes del trajín ni de los trajinantes y pásate de largo donde haya escándalo callejero.
Si alguien quiere enseñarte sabiduría, mírale la cara, si lo ves enorgullecido, déjalo, no hagas caso de sus enseñanzas por más famoso que sea.
Lo que uno no tiene no lo puede dar, y no es libre aquel que puede hacer lo que quiere sino que es libre aquel que puede hacer lo que debe hacer, y no es sabio el que cree que sabe sino el que se percató de su ignorancia y logró sobreponerse a la vanidad. Piensa con frecuencia en cosas sagradas y ten la seguridad que ello te traerá ventajas y así serás como la levadura que fermenta la masa del pan. No desprecies religión alguna puesto que están consagradas al espíritu y tú no sabes lo que pudiera estar oculto bajo apariencias insignificantes. Desdeñar algo es fácil, hijo, pero es mucho mejor comprenderlo.
No instruyas a otros hasta que tú seas instruido. Acógete a la verdad si puedes y gustosamente permite que te odien a causa de ella; sabe sin embargo, que si tus cosas no son cosas de verdad, cuida de no confundirlas puesto que de ser así vendrán sobre ti las consecuencias; simplemente haz el bien y no te preguntes por lo que de ello resulte. Quiere sólo una cosa y esa quiérela de corazón. Cuida de tu cuerpo pero no de tal manera como si fuera tu alma.
Obedece a la autoridad y deja que otros la discutan. Sé correcto con cualquier persona pero confíate difícilmente. No te mezcles en asuntos ajenos y los tuyos, arréglalos con diligencia. No adules a persona alguna y no te dejes adular. Honra a cada quien según su rango y deja que se avergüence si no se lo merece.
No quedes debiéndole a persona alguna, pero sé afable como si todos fueran tus acreedores. No quieras ser siempre generoso pero procura ser siempre justo. A nadie debes sacar canas, sin embargo, cuando obres con justicia no te preocupes por ellas. Desconfía de la gesticulación y procura que tus modales sean sencillos y correctos. Si tienes algo, ayuda y da con gusto, y no por ello te creas superior; y si nada tienes, ten a mano un trago de agua fresca y no por ello te creas menos.
No lastimes a doncella alguna y piensa que tu madre también lo fue.
No digas todo lo que sabes, pero siempre debes saber lo que dices. No te apoyes en algún grande. No te sientes donde se sientan los burlones porque ellos son los más miserables de todas las criaturas.
Respeta y sigue a los hombres piadosos, mas no a los santurrones. El hombre que tiene en su corazón verdadero temor a Dios es como el sol que brilla y calienta, aunque no hable. Haz lo que merezca recompensa, pero no pretendas obtenerla. Si tienes necesidades, quéjate ante ti mismo y ante nadie más.
Lo mejor que puedes dar a un enemigo es el perdón. A un oponente tolerancia. A un amigo, oídos. A tu hijo, buen ejemplo. A tu madre, una conducta que la haga sentirse siempre orgullosa de ti. A tu prójimo siempre caridad. A ti mismo, amor propio.
Cuando yo muera ciérrame los ojos; no me llores...
Ayuda y honra a tu madre mientras viva, y entiérrala junto a mí."
Poeta alemán Mathias Claudius, conocido como "Asmus", de 1775.martes, 16 de agosto de 2011
Olvidarte
¿Cómo olvidarme de ti?
por fin encontré la respuesta,
una puede ser dejando de vivir
o quizá viviendo con reservas.
Para poder olvidarme de ti,
el castigo será para mi
pues debo pagar el precio
y así poder borrar los recuerdos
prometo que a partir de hoy
dejare de oler las rosas
porque en su aroma estas tu
porque esta tu recuerdo en todas
dejare de contemplar las estrellas
en las noches de mi soledad
las estrellas no serán mas mi compañía
les he negado mi amistad
dejare de caminar las calles de la ciudad
dejare de visitar los parques
las plazas vacías si no estás
no caminare mas por las plazas
nunca debo de cerrar los ojos,
pues cada vez que los cierro
estas tu ahí, sonriente, hermosa,
esa imagen que me sonroja
todo lo que hago o dejo de hacer
se parece mucho a ti
debo cambiar de rutina rápidamente
pensar en ti no es vivir
y te escucho visitándome en mis sueños
y te veo cada vez que veo el cielo
el cielo ahora será mi enemigo
volveré a soñar, pero no contigo
por que de mi te alejaste
sin dañar mi corazón
lo dejaste esperando
una palabra, un abrazo, una flor
y yo sé que no regresaras
que nunca dijiste adiós
mi alma derrama el llanto
por que no te veré jamás
y haré un esfuerzo por olvidar
tu perfume de princesa
a flores, a días, a estrellas
a noche, alegría y tristeza.
mas te hubiera valido
darme una estocada al corazón
una herida hubiera sido lo mejor
para poder odiar y olvidar
pero te fuiste sin decir adiós
no asistí al funeral de tu compañía
y mi alma espera
no llora y sangra mi corazón.
y nunca más viajare ni a lugares conocidos
que siempre me hablan de ti
ni desconocidos que me
hubiera gustado conocer contigo
por que si un tiempo mi vivir
era pensar en ti
ahora se ha vuelto una obsesión
el olvidar y morir
solo y atrapado
dejando pasar el tiempo
triste y llorando
existiendo en este infierno
espero no tener que morir
para no pensarte
y quise olvidarte
y empecé a escribir de ti...
jueves, 28 de julio de 2011
Números importantes
Primero; existe una discución sin aparente fín, sobre si debemos considerar al cero como un numero natural o no, esa discución, por supuesto, está fuera del alcance de esta publicación, pero para nuestro caso particular consideraremos los naturales como (0,1,2,3,...) donde (...) significa: "y así sucesivamente hasta el infinito".
Ahora, vamos a ver cuales son los números importantes.
donde a,b, son numero reales.
empecemos con el cero, que tiene varias propiedades que lo hacen importante.
(a+0)=(0+a)=a, para todo "a". Neutro aditivo.
(0)(a)=0.
a^0=1 siempre que a>0 ó a<0.
para todo "a" existe un numero b=-a tal que: (a+b)=0. inverso aditivo.
y así.
continuemos con el uno.
trivialmente es un número importante, pero mencionaré algunas propiedades.
(1)(a)=a para todo a
(a/1)=a siempre que a>0 ó a<0.
a^1=a.
y así.
el dos.
primer número primo.
primer número par.
el tres.
primer número primo impar.
el cuatro.
primer cuadrado perfecto. (2)(2)=4
primer no-primo diferente de uno.
el cinco.
es un número de fibonacci.
el seis.
primer número producto de dos números primos distintos. (2)(3)=6
...
...
...
Por lo que pudieramos llegar a pensar si existe algún número que no sea importante, lo cual nos lleva al siguiente
Teorema: Todos los números naturales son importantes.
Demostración: usemos el método de reducción al absurdo, esto es: Supongamos que existe al menos un número no-importante y lleguemos a una contradicción.
Llamemos "A" al conjunto de todos los numeros no-importantes. Como "A" es un subconjunto de los números naturales, entonces "A" contiene puros números naturales (es trivial, pero vale la pena hacer esta mención).
Como los naturales (números) es un conjunto ordenado, cada subconjunto de los naturales, tiene un elemento menor a todos los demás, al que llamamos mínimo.
Ahora, hemos visto que hay varios números importantes, por lo que el mínimo de este conjunto no es ni el cero, uno, dos, tres, cuatro, cinco ni seis.
Llamemos a este minimo "a". Por la definicíon que le dimos a "a", este pertenece a "A", es decir que "a" es menor de los número no-importantes, pero esa es a su vez una propiedad importante.
Y recordando las bases de las teorias de conjuntos, un elemento no puede pertencer a un conjunto y a su complemento a la vez.
Entonces se deduce que "a" no existe, es decir que "A" no tiene un elemento mínimo, esto sólo puede ser si "A" es vacio.
Que es lo que queriamos demostrar.
Creo.
martes, 26 de julio de 2011
Trozos de mi vida
al poder verte reir
tu mirada escondida
cuando te veo partir
tan lejana de este día
impaciente por vivir